Y un día las vacaciones se acaban.
En cada vuelo cualquier bebida alcohólica vale U$S 5 y era del tamaño mínimo. No alcanzaba para dormirte. Esto fue lo que me tomé gracias a unos “free pass” que consiguió mi amiga por esperar mucho tiempo al sacar el boleto.
Los aeropuertos son mini shoppings. En uno de ellos encontré un máquina “dispenser” de ipods.
Claro que a mi no me sobraban 150 dólares.



One Trackback
[...] Hoy en Gradocero, xime que vuelve de sus vacaciones en EEUU nos muestra una máquina expendedora de… ¡¡¡IPods!!! [...]